Un paro del transporte que no cambia nada, no causa daño al Gobierno y profundiza la grieta en la CGTPese a lo que prevían en el ala dura, este miércoles no se registró un paro general y el resultado deja a sus impulsores como rehenes de piqueteros, ultrakirchneristas y la izquierda. El ruidoso silencio de la CGT ante la huelga y el signo de alerta para los libertarios
¿Cambiará algo luego del paro del transporte? Nada. El Gobierno interpreta que salió ganando ante su electorado por la hostilidad de un sector del sindicalismo y, además, logró agrandar la grieta entre los duros y los dialoguistas de la CGT. ¿Este escenario garantiza que se aleja el fantasma del tercer paro general? No, porque todo dependerá de cómo Javier Milei consolida o no este tablero. Si los moderados cegetistas no pueden mostrar algún resultado concreto de sus acuerdos con los libertarios, será un triunfo de Pablo Moyano y los sindicalistas K que buscan acorralar a la Casa Rosada.