Galicia sueña ya con el eclipse total solar de 2026
Cientos y cientos de personas en ciudades y villas gallegas se congregaron para presenciar el eclipse parcial de sol que se desarrolló entre las 10.45 y 14.00 horas de ayer aproximadamente. Hacía diez años que en la zona de Vigo no se observaba en excelentes condiciones un fenómeno astronómico de estas características. La playa de O Vao y O Castro en la ciudad olívica, el puente de O Burgo en Pontevedra o los exteriores de la Casa das Ciencias en A Coruña fueron algunos de los emplazamientos que más gente congregaron. Allí, fueron asesorados por voluntarios de agrupaciones astronómicas quienes les recordaron que el próximo año se podrá ver un eclipse total de sol en Galicia. En la acera de O Vao en Vigo, frente al campo de fútbol del Coruxo, la Agrupación Astronómica Rías Baixas (que en septiembre cumple 25 años de vida), AstroVigo más la Asociación Fotográfica Olívica desplegaron más de una veintena de telescopios, cámaras con filtros adaptados, cámaras obscuras o cajas de proyección y prismáticos adaptados para que quien lo deseara siguiese el eclipse parcial, que consistió en que la Luna cubriese el disco solar en parte. El objetivo principal era evitar que la gente mirase directamente al Sol, lo cual podría haber dañado irreversiblemente el órgano debido a la radiación solar. En el caso de algunos utensilios estos solo se podían usar durante 40 segundos como límite. «Hay mucha gente imprudente. Es una quemadura silenciosa que no duele y no tiene vuelta atrás», señalaba Susana Agulla, astrónoma aficionada de la Agrupación Rías Baixas. Una de las voluntarias de la Agrupación que guiaba a los visitantes en la playa olívica era la monitora y guía astronómica Mónica Pereira, quien comenzó en la Agrupación Rías Baixas a los cinco años de edad. «Lo importante de estas actividades es demostrar que no siempre la astronomía es nocturna, también es diurna y puede afectar a nuestras vidas diarias», comentaba mientras asesoraba a un niño para que observase el fenómeno a través de un telescopio de lentes con un filtro solar especial. A mayores, el aparato contaba con un bidón de plástico al que le cortaron la parte inferior. En esta colocaron un plástico traslúcido donde se proyectaba la imagen del eclipse para verlo de forma indirecta. A diferencia de la observación del eclipse de 2015, ayer el avance de la tecnología en la última década se hizo patente. Entre los utensilios empleados para seguir el fenómeno destacaba un pequeño telescopio. «Este no es visual, sino que refleja el eclipse a través de una tablet o un móvil. También tenemos otro telescopio manual con filtros especiales y adaptador para el móvil», señalaba Susana Agulla. A pesar de las recomendaciones realizadas en los últimos días para que no se mirase hacia el sol directamente ni con láminas de soldador ni radiografías, las voluntarias localizaron a personas que observaban el eclipse con los filtros de soldadura. «Les decimos que no lo están haciendo bien pero aún así hay gente que no hace caso y hace lo que quiere», indicó Susana. Entre telescopio y telescopio, los astrónomos y astrónomas aficionadas recordaban el eclipse anular de 2005 que siguieron desde el Castro. También hablaban del tren de eclipses que aguarda en España entre este año y el venidero. «Habrá –adelantaba la astrónoma aficionada viguesa– un eclipse lunar a primeros de septiembre. Después, habrá un eclipse de sol total el 12 de agosto de 2026, el día de las Perseidas. Llevamos más de cien años sin ver un eclipse total en España. Por eso es tan potente. Se verá en alguna franja de A Coruña y Lugo (Ribadeo), pero sobre todo por León, Burgos, Valladolid....». En este punto, Agulla comenzó a señalar que los cazadores de eclipses totales ya empezaron el pasado año a reservar alojamiento en esas zonas para disfrutar del evento. En 2027, España volverá a disfrutar en su territorio de otro eclipse total pero este solo se divisará desde el sur (Andalucía) y otras zonas; mientras que el eclipse anular será para el 26 de enero de 2028. Será en el eclipse total del próximo año cuando se note un descenso de la temperatura. «Ocurrirá durante tres minutos porque se tapará totalmente el disco solar. Así podremos ver las turbulencias en la superficie del sol, la atmósfera solar», detallaba el presidente de la Agrupación Rías Baixas, Francisco Novoa. En el de ayer, sin embargo, no se experimentó variación. Otros puntos importantes de observación en Galicia del eclipse de ayer fueron Pontevedra y A Coruña. La asociación Sirio, en declaraciones a la redactora de FARO en Pontevedra Coco Vecino, calculó que unas 3.000 personas lo siguieron desde el puente de O Burgo con el llamamiento y asesoramiento del Observatorio Astronómico de Cotobade. En A Coruña, cientos de personas acudieron al parque de Santa Margarita, en las inmediaciones de la Casa das Ciencias, para seguirlo con los telescopios, gafas y utensilios facilitados por la Agrupación Astronómica y los Museos Científicos Coruñeses que retransmitieron la jornada vía YouTube.